lunes, 10 de agosto de 2009

Un momento de alegría

Se presenta un momento de alegría. Está allí, esperando ser vivido.
Pero no hacemos nada. El momento de alegría piensa que no ha sido percibido, y empieza a pasar frente a nuestros ojos, aguardando nuestra sonrisa de comprensión.
De nuevo, nos quedamos inmóviles.

- ¿Qué pasa? - pregunta el momento de alegría.
- No lo sé - respondemos - tal vez el miedo de que no vuelvas. Estoy en paz, y prefiero continuar así.
- Y si no vuelvo, ¿qué tienes que perder? - insiste.
- Mi tranquilidad.

Cabizbajo, el momento de alegría se aleja. Y continuamos con nuestra paz de espíritu, aquella paz de las tardes de domingo que nadie sabe exactamente para qué sirve, ni qué se puede hacer con ella.

Esther (por Paulo Coelho)
El Mundo 10/08/09

1 comentario:

  1. Qué bonito... Vivir intensamente, vivir los momentos de alegría es maravilloso aunque es cierto que a más intensidad, más exposición al sufrimiento. Supongo que si pensamos en las relaciones amorosas podemos ver más claro esto que digo. Pero... es tan chulo vivir intensamente!!!!! aunque luego vengan las grandes decepciones. Pero siempre podremos decir que hemos vivido.

    un abrazo, Ali!

    ResponderEliminar